La importancia de trabajar con las manos

08/09/2015. Categorías: Crónicas del juego , Hablamos de nuestros productos , Mirada pedagógica

Os compartimos un artículo muy bonito sobre la importancia de trabajar con las manos que fue publicado originalmente en www.demicasaalmundo.com

 

 

Labores como coser o tejer tienen un gran valor pedagógico desde la etapa de educación infantil. Esto es algo que la educación Waldorf, una pedagogía que pretende educar al ser humano de forma global (cabeza, corazón y manos), tiene muy presente, de manera que los trabajos hechos a mano y la artesanía forman buena parte de su currículum.

 

En casa también lo tenemos en cuenta, solo tienes que ver nuestra sección DIY para hacerte una idea, y precisamente por eso, hoy te traigo 2 tutoriales sencillos y prácticos que pueden hacer los niños y niñas a partir de 4 años.

¿Cuáles son los beneficios de hacer labores?

La práctica de las manualidades y labores no tiene la intención de ofrecer sólo un pasatiempo agradable, sino que hay muchas razones por las que la pedagogía Waldorf aboga por ellas. Podríamos resumirlas de la siguiente manera:

Refuerzan el desarrollo de habilidades importantes:

La psicomotricidad fina (esto es algo que te conté hace poco cuando te explicaba cómo preparar la lectoescritura de forma natural), coordinación de movimientos, la orientación espacial, permanencia del objeto o la lateralidad.

 

Así cuando Sunflower cose con su bastidor coordinando ambas manos, e introduce la aguja sosteniéndola con precisión, entiende que la aguja que ha desaparecido detrás de la tela, está ahí y debe hacerla regresar en un punto cercano al que se fue, para acabar la puntada. Parece algo sencillo, pero el proceso mental que exige es muy complejo.

 

Desarrollan la imaginación y el pensamiento ágil:

Cualquier tarea de artesanía despierta los poderes creativos, ayudando al niño a desarrollar una imaginación sana.

Además las actividades manuales, cuando se practican según el punto de vista artístico o artesanal, tienen también la función de prepararnos para situaciones que se pueden presentar más tarde en la vida.

Rudolf Steiner, el creador de la pedagogía Waldorf, decía que el pensamiento equilibrado y el “buen juicio” de un adulto dependerá mucho más de si a un niño se le ha enseñado a usar sus manos y sus dedos de forma correcta y práctica, que más tarde, el ejercicio del pensamiento lógico.

Y es que se establece una conexión entre la movilidad de los dedos y los pensamientos flexibles y la generación de ideas. Como si las puntadas que entrenan los niños con el movimiento de sus extremidades y sus dedos, reaparecieran más tarde como fuerzas sanas para pensar.

Esto puede parecer a priori algo disparatado, y sin embargo, la neurociencia lo está demostrando. Son varios los estudios publicados ya que demuestran el poder que tienen sobre el cerebro, este tipo de tareas.

Son un pasatiempo agradable que genera vínculo:

Realizar este tipo de tareas manuales favorece la relación, promueve y mejora la comunicación y refuerza el vínculo. Les podemos acompañar haciendo la misma tarea, ofreciéndoles nuestra presencia y disponibilidad, que es la verdadera nutrición emocional que nuestros hijos necesitan de nosotros.

Favorece la atención plena:

La naturaleza rítmica y repetitiva de coser o tejer favorece la atención plena y la consciencia del aquí y el ahora, con todos los beneficios que eso puede proporcionar para nuestro bienestar. La ciencia ha demostrado, de hecho, que este tipo de actividades no están tan alejadas de la meditación. No por nada, el fenómeno de las yarnbombers (mira nuestra acción yarn bombing para saber de qué se trata) afirma que ¡el ganchillo es el nuevo yoga! (y esto se podría hacer extensivo a cualquier artesanía).

¿Cómo se aplican las manualidades en una escuela Waldorf?

En el currículum Waldorf las labores y otras artesanías están muy presentes ya desde el Jardín de Infancia. En la etapa de infantil aprenden a coser desde los 4 años, y con 5 ya utilizan el telar.

 

En primero de primaria, aprenden a hacer punto (en nuestra escuela se tejen ellos mismos su propia funda para la flauta), en segundo empiezan a trabajar con el ganchillo, en quinto curso fabrican sus propios juguetes tejidos, y acaban en secundaria (en 1º y 2º de ESO) confeccionando sus propias prendas de ropa. ¡Me encanta!

 

Aunque la pedagogía Waldorf no es la única que integra en el currículum estas actividades, en Finlandia por ejemplo, están incluidas también en todas las etapas educativas.

 

Algo importante a tener en cuenta, es que estas tareas que le enseñamos al niño deben tener un propósito, una utilidad, que sirvan para algo. Mejor si cosemos un trozo de tela que después será un cojín o tejemos en el telar para confeccionar un bolso o un estuche. Así el niño siente que lo que hace, además de ser algo bonito, sirve para algo, lo que aumenta el sentido práctico de su esfuerzo, le ayuda a entender cómo funciona el mundo, y refuerza su autoestima. ¿Entiendes ahora por qué decía que las manualidades como coser y tejer aportan mucho más que entrenar la psicomotricidad fina? Por eso, un maletín de labores como este de Jugar i Jugar me parece un regalo absolutamente necesario para cualquier niño o niña desde los 3-4 años.

 

2 DIYS para hacer con niños

Un cojín para alfileres

Un DIY sencillo para iniciarse en la costura, desde los 4 años.

 

 

Tan solo necesitarás fieltro, hilos de colores, aguja y un bastidor. El nuestro es de Jugar i Jugar, esa tienda on line de juguetes naturales que tanto nos gusta. Su sección de manualidades es para dedicarle un ratito, ¡me lo quedaría todo!

 

Es importante darle la oportunidad al niño/a para que elija los colores de la tela y los hilos que quiera utilizar cada momento. Mejor si le ponemos el hilo doble y dejamos que haga las puntadas libremente por la tela. Procurando eso sí, que intente hacerlas pequeñas, sino, en cuatro puntadas grandes ¡acaba con el hilo!

 

Después cortamos la tela en forma redondeada, buscamos una trasera en un color que contraste (y que elija también el niño/a) y cosemos el borde, dejando una pequeña abertura para poder rellenarlo de lana. Lo cerramos y ¡listo!

 

 

Sunflower hizo este cojín en su escuela durante el curso, y le ha gustado tanto, tanto que ya ha cosido dos más para sus abuelas, y hasta sus amigas, cuando vienen a casa, también quieren ponerse a coser. ¡Es genial!

Un bolso hecho con telar

El telar tiene un efecto casi hipnótico. A mí personalmente me gusta mucho. En la escuela de Sunflower empiezan con el telar a los 5 años, pero ella me lo había pedido tantas, tantas veces que quería tener un telar, que finalmente, después de consultarlo con su maestra, conseguimos uno pequeño para ella y otro más grande para mí, que finalmente también utiliza ella.

 

Para confeccionar el bolso lo único que necesitas es lana de colores que el niño/a puede ir combinando a su gusto.Después lo que hay que hacer es ir pasando la hebra (también puedes poner dos hebras juntas y se consigue otro efecto) una cuerda arriba, una cuerda abajo, de izquierda a derecha y viceversa. Después peinamos con el peine, para juntar las filas.

 

Se puede pasar la hebra simplemente haciendo un nudito al extremo que sirve de guía, o utilizando las piezas de madera que trae el mismo telar, lo que al niño/a le venga mejor.

 

 

Cuando se ha tejido un rectángulo de unos 15x30 cm. aproximadamente, ya puedes sacarlo, doblarlo por la mitad y coser los laterales con lana para cerrarlos.

 

 

Para hacerle un asa hicimos un plin plin con 5 hilos para que fuese más grueso, y después añadimos con nuditos unos flecos a los lados para que quedara más vistoso.

 

También le puedes poner un forro de tela por dentro, aunque no es necesario. ¡Y voilà! Un bolso hecho y diseñado de principio a fin por una niña de 5 años, ¡no veas lo que le gusta!

 

Otros ejemplos de labores con niños pequeños

OTROS TELARES:

 

Existen otro tipo de telares más sencillos, como el de estrella o de tenedor, que sirven para hacer cordones multicolor que se pueden utilizar para diversos usos (pulsera, collar, cordones de los zapatos, para colgar abrigos…)

 

El telar de estrella es el que más le gusta a Sunflower. Para evitar que los hilos no se enreden, los enrollamos cada uno a unas pinzas de ropa (las tiene todas decoradas por ella misma ;-)) y cuando lo mueve hace musiquita, y eso a ella le encanta.

 

HACER POMPONES:

HACER COLLARES CON CUENTAS DE MADERA Y ABALORIOS:

 

Todos nuestros materiales son de Jugar i Jugar, donde puedes encontrar un gran repertorio de telares y accesorios de todo tipo para hacer manualidades. Ya lo sabes, ahora que tenemos más tiempo en vacaciones, ¡a hacer labores todos juntos! 

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