JUGAMOS EN CASA DE LOS TWO GAY PAPAS

Jugar i Jugar escribió esto el 07/02/2019. Categorías: Crónicas del juego

Después de dar varias vueltas en el taxi, les vemos esperándonos en una esquina. Han salido todos a la calle y nos hacen señas para decirnos que ahí están, que ya hemos llegado. Nada más bajar del coche, su hospitalidad y naturalidad nos invaden.

Manuel, Bud, Álvaro y Carmen viven muy cerca de la playa, su casa tiene un jardín enorme, plantas y espacio para correr que harían las maravillas de cualquier niño/a. ¡Y una gran cama elástica! Nada nos hacía presagiar que acabaríamos ahí metidas un par de horas después, dando botes con Carmen y Álvaro, pasando un buen rato con esta fantástica familia.

De izquierda a derecha: Bud, Álvaro, Manuel y Carmen

En la casa, Manuel ha preparado un bizcocho de chocolate. Difícil aguantar la tentación de probar un trozo, incluso dos, mientras la conversación va sucediendo de forma espontánea. Nos cuentan su vida, su aventura con el nacimiento de sus dos hijos, que corretean por la casa invitándonos a jugar y enseñándonos, generosos, sus más preciadas herramientas de juego.

Nosotras intentamos transmitir a las familias que jugar es una necesidad vital, igual que comer, dormir o ser amado. Vosotros, ¿por qué pensáis que es importante el juego?

Pues desde nuestra propia experiencia, pensamos que el juego es tan importante como el lenguaje. Es una forma de expresión más cuando son pequeños y sus capacidades de comunicación son limitadas a expresiones y gestos.

Álvaro es un niño risueño, imaginativo y cariñoso. Enseguida consigue conectar con el juego y crea un mundo olvidándose de lo que tiene alrededor.

Viéndoles jugar los padres descubrimos cosas nuevas sobre su carácter o personalidad y les llegamos a conocer mejor, porque puedes ver cómo actúan ante diferentes situaciones en las que puedes estar o no a su lado.

Es importante que jueguen solos (o con otros niños) tanto como con nosotros.

A mí (Manuel) personalmente me encanta observarles mientras juegan sin que me vean. Me emociona ver su complicidad en el juego.

Una de las grandes lloreras de este año ha sido un día que pasé por el patio del cole y me asomé a ver si les veía escondido tras la valla. Cada uno estaba jugando con sus amigos en una zona del patio. De repente, se vieron, corrieron el uno hacia el otro y se dieron un abrazo súper largo. Casi me muero…

¿A qué jugabais cuando erais pequeños?

Pues supongo que como muchos de nuestra generación (los 70´s) nuestros juegos eran sobre todo en la calle, al escondite, al churro va, a la cuerda, a la goma, al pilla pilla, etc. No tengo el recuerdo de jugar dentro de casa con juguetes (que supongo que también lo haría), todos mis buenos recuerdos de la infancia son en la calle.

Yo creo que por eso al tomar la decisión de ser padres dejamos la ciudad y nos vinimos al pueblo donde vivimos, para intentar darles esa libertad e independencia de antes.

¿Creéis que aquello a lo que jugasteis de pequeños os ha influido de alguna forma en vuestra vida adulta?

Uff, pues no sé qué contestar, no lo sé. Supongo que sí, que esa infancia tan distinta a la de ahora nos ha hecho más empáticos, más sociables, más extrovertidos, pero es difícil definir algo tan abstracto sin alguien al lado que haya vivido la suya en un modo opuesto.

¿Qué edades tienen Álvaro y Carmen?

Álvaro tiene 5 y está en tercero de infantil y Carmen hará 4 en enero y está haciendo primero de infantil.

¿A qué juegan?

Pues a todo, no paran de jugar. O están fuera en la colchoneta saltando como locos, o en la playa recogiendo piedras, o con la plastilina, o con sus muñecas y muñecos… No recurren a nuevas tecnologías ni de momento les llaman la atención. Lo que más les gusta hacer del mundo es hacer teatros y circos para nosotros, disfrazarse y presentarse el uno al otro, hacer que trabajan en su oficina improvisada…

La cama elástica nos ha dado juego a todos, nos ha permitido romper el hielo totalmente. Es increíble como los juegos al exterior enseguida nos hacen conectar a todos, niños y adultos.

¿Juegan juntos?

Sí, casi todo el tiempo, igual por la poca diferencia de edad que hay entre ellos, pero se lo pasan pipa juntos. Por supuesto que se pelean pero suele durar muy poco y enseguida se les pasa y se buscan.

Vivimos en una sociedad en la que por suerte, cada vez están más normalizados todos los modelos de familia pero, ¿creéis que queda mucho camino aún por recorrer?

Hemos avanzado muchísimo desde la ley de Zapatero y creo que a nivel institucional ya podemos equiparar nuestra familia al resto (faltan algunas cosillas por conseguir en el tema de las bajas por paternidad, etc., pero pocas). Ahora lo que más hace falta es visibilidad, que la sociedad vea que somos una familia más, normales en todo, que nuestros niños crecen felices y sanos, etc.

Carmen, Álvaro y sus dos padres nos están permitiendo comprobar de primera mano que las familias son eso, familias, independientemente del género o cantidad de integrantes que la conforman. Y tendría que ser así de simple de entender pero  aun queda camino por recorrer y  por eso, familias abiertas y sinceras como esta hacen una labor inmensa en la lucha por la normalización.

Por eso somos tan activos en redes sociales, porque ahora lo importante es que la gente de la calle no se gire al ver una familia de dos mamás o dos papás, sino que lo vean normal. Es muy importante en familias como la nuestra dar visibilidad a nuestro modelo de familia.

¿Os parece que los juguetes contribuyen a un único modelo de familia?

Marcas como Famosa hacen y han hecho mucho daño a la sociedad, a veces en nuestra redes sociales hemos ido en contra de sus productos.

Los juguetes no tiene que marcar género ni nada. ¡Son juguetes para jugar!!

En nuestra web, no diferenciamos las categorías entre géneros y en un disfraz de princesa, por ejemplo, ponemos que es para niñas y niños, lo hacemos así porque nos parece lo más natural del mundo, pero ¿creéis que como vendedores de juguetes podríamos hacer alguna cosa para incluir vuestro modelo de familia?

Nos encanta vuestro trabajo y más gente como vosotras debería haber. Es importante que en catálogos y fotos desaparezca el sexismo y solo veamos niños/as jugando.

Carmen tiene una sonrisa que te roba el corazón, es traviesa, atrevida y muy activa.

Si yo tuviera que hacer un catálogo de juguetes, prepararía una sala con todo tipo de juguetes, metería a los niños/as y les dejaría elegir con qué juguete ser fotografiados.

¿Cómo creéis que el juego infantil podría contribuir a mejorar la normalización de la diversidad de las familias?

Pues un gran paso sería ese del que hemos hablado: no seguir educando en el machismo y encorsetando a los niños en el azul y a las niñas en el rosa (que si luego les gusta fenomenal, pero no forzarles).

Nos sorprende la gran psicomotricidad fina que tienen Álvaro y Carmen, son pequeños pero se esfuerzan, por ejemplo, por vestir muñecos pequeños, una actividad que requiere de grandes dosis de paciencia y habilidad.

Hay padres (y también madres) que ni muertos les comprarían una muñeca a su hijo de 5 años que la pide en su carta de reyes. Es a esos padres, educados en esos valores del pasado, a los que hay que reeducar.

¿Qué cosa que os hayan dicho Carmen o Álvaro últimamente os ha sorpendido?

Pues casi todo lo que dicen. Están en una etapa en la que ya empiezan a entender el mundo y cómo funciona, así que tienen unas ocurrencias divertidísimas.

El otro día estaba con Álvaro en el sillón dándole besos y le dije, “¿Pero cómo te puedo querer tanto?” y él todo serio me contestó, “Hombre papá, pues porque he salido de tus huevecillos…” Después de reírme un buen rato ya le expliqué que hubiera salido o no, yo le querría igual.

También empiezan a repetirlo todo, y eso a veces puede crear situaciones incómodas, jejejeje.

En los últimos años, se asocia mucho el ser buenos padres o madres en función de cuánto jugamos con nuestros hijos y nuestras hijas ¿vosotros qué pensáis al respecto?

En parte es verdad, pero como todo, todo es relativo.

Para nosotros es tan importante el tiempo de juego con ellos, como el que ellos pasan  jugando solos, cada uno por su lado, o entre ellos, o con sus amigos al salir del cole en el parque. Hay que dejarles decidir a ellos.

Pero no es bueno crearles una dependencia absoluta de los padres, como casos que vemos por ahí. Hay niños que no saben estar solos y no son capaces de entretenerse si no están con alguien, eso no es bueno tampoco.

Carmen con casi 4 años ya se monta sus puzzles de 50-100 piezas ella sola. Puede estar como una hora súper concentrada que al final lo saca. Álvaro en cambio no es tan constante y puede estar diez minutos pintando, diez montando legos, diez con sus muñecos…

¿Hay algo de su juego que os sorprenda?

Cómo se organizan ellos mismo su espacio antes de jugar y cómo se asignan los roles.

Ahora están obsesionados con una “oficina” que se han montado ellos solos en un rincón, cogiendo trastos y juguetes de casa. O cómo se disfrazan a escondidas y nos sorprenden anunciando que van a hacer un espectáculo de circo.

 

¿Y algo, también sobre su juego, que os genere dudas?

De momento no, pero supongo que en breve llegarán las dudas sobre temas de nuevas tecnologías y tiempos de uso, jejejeje.

¿Soléis estar de acuerdo en cuanto al criterio para escoger juguetes de Álvaro y Carmen?

En general sí, solemos escucharles y ver sus necesidades, y como de momento todo entra dentro de lo normal, no hemos tenido que ponernos serios con ese tema.

Las navidades pasadas, por ejemplo, los regalos estrella fueron una batería de percusión que pidieron los dos y una cámara de fotos infantil para cada uno, porque les encanta hacer fotos. No lo habían pedido pero fue un acierto. No ha habido viaje o salida durante el año que no hayan cargado con ella.

Y luego en cumples u ocasiones especiales durante el año, pues muñecas, coches, puzzles, disfraces…

Este año me he vuelto loco buscando mobiliario de oficina en miniatura para que papá noél les sorprendiera con un despachito de verdad, pero no he encontrado nada chulo, así que he tenido que ir a la opción B, que aun no la puedo decir, jejeje.

¿Continuáis jugando ahora?

¿Con ellos? Sí claro y ojalá nunca dejemos de hacerlo, jejeje.

Y ya por último, ¿vuestro juego en familia favorito?

Pues al aire libre, supongo que saltar en la colchoneta. Cuando la compré me aseguré de que aguantara nuestros pesos, jejejeje. Y en casa, a los blocks, al circo, al escondite y ahora mismo les estoy enseñando a jugar al parchís, a ver si les engancho.

A la vuelta, Bud insiste muy amable en llevarnos a Valencia (un recorrido largo). Comentamos con él la cantidad de amor que se respira en su casa. ¡Cuántas veces les hemos visto abrazar y besar a sus hijos, hablarles con calma y cariño a lo largo de nuestra visita! Sin duda, ha sido una mañana interesante en una familia que tiene mucho que decir, y bien alto, a esta sociedad.

Pequeño altar Tailandés, país con un enorme significado para esta familia.
Podéis seguir las aventuras de esta bella familia en su cuenta de Instagram @twogaypapas

Ver todos los comentarios (1)

Teresa romero


11/02/2019 10:32:46

Los conozco muy bien y son un ejemplo a seguir.Estan educando a sus hijos con mucho amor y darlo ,también.Una entrevista muy bonita y educativa para esa gente que aún no quiere ver la igualdad en todos los sentidos.

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