Jugar a construir: nuestros materiales Waldorf y Reggio Emilia

18/10/2016. Categorías: Artículos de otros , Crónicas del juego , Hablamos de nuestros productos

En muchas ocasiones os hemos hablado de la importancia de los juegos de construcción, todos los niños y niñas en algún momento de su infancia construyen, eso sí, cada uno a su manera, porque lo que para un niño significa construir puede variar mucho a la idea preconcebida que tenemos de ello los adultos. 

 

Los niños y niñas construyen muchas veces en horizontal, sin levantar torres, simplemente para ocupar el espacio, otros en cambio construyen mini mundos y sus construcciones interactuan con pequeños personajes, animales y elementos de todo tipo, y por supuesto hay quienes adoran hacer enormes torres. 

 

Nos ha encantado esta entrada de De mi casa al mundo en la que habla de los materiales de construcción Waldorf y Reggio Emilia. 

 

Jugar a construir: nuestros materiales Waldorf y Reggio Emilia

 

 

A los niños y niñas les encanta jugar a construir cosas, en algún momento u otro disfrutan mucho construyendo. ¿Pero qué materiales son los más adecuados para cada etapa? 

 

Para dar respuesta a las muchas consultas que recibo sobre este tema voy a hacer un pequeño resumen de los materiales de construcción alternativos que más nos gustan y por qué. 

 

Con materiales alternativos me refiero a propuestas abiertas, sin instrucciones, versátiles, inspiradas en la pedagogía Waldorf y en la pedagogía de Reggio Emilia. Son materiales que fomentan la imaginación, la experimentación y la creatividad de los pequeños y pequeñas. 

 

¿Por qué es tan importante el juego de construcción en la infancia? 

El juego libre de construcción les permite jugar sin límites y manipular el entorno a su antojo (haciendo grandes construcciones o muy pequeñas, integrándolas en su juego simbólico o no...), lo que da mucha fuerza a su imaginación. 

 

Es un juego que les aporta siempre gran satisfacción y una sensación de logro que alimenta su autoconfianza y autonomía. 

 

Además, jugar a construir aumenta las habilidades motoras, espaciales y de psicomotricidad fina, así como la coordinación ojo-mano por lo que se forman indirectamente las bases para la lecto-escritura. 

 

¿Qué les enseña el juego de construcción según la neurociencia? 

Hay muchos estudios realizados sobre el juego de construir y en todos ellos parece evidente que, independientemente del material, es un juego que permite a los niños pensar creativamente, inventar y resolver problemas. 

 

Aprenden sobre los atributos y características de los diferentes materiales (equilibrio, simetría, dimensiones, perspectiva...), y diferentes formas de utilizarlos. 

 

Contribuyen no solo a las habilidades matemáticas, sino también de lenguaje e incluso sociales y emocionales, por lo mucho que facilita el juego cooperativo y en equipo. 

 

Cómo evoluciona el juego de construcción por edades

Cada etapa evolutiva suele presentar diferentes intereses de construcción. 

 

Los bebés tienden a no construir como tal, sino más bien a disfrutar de explorar los materiales a través de sus sentidos. 

 

 

De ahí la importancia de facilitarles materiales naturales, con propiedades como la madera o el corcho, puesto que el plástico no transmite nada. 

 

A partir de los 2 años de edad, los niños empiezan a organizar sus pensamientos, ya transportan los materiales y disfrutan haciendo grandes construcciones en horizontal. 

 

A los 3 años, esto va progresando, cada vez hay más apilamiento de piezas y construcción de puentes, lo que a los 4 años evoluciona hasta que construyen una estructura o recinto completo (por ejemplo, construyen una pared alrededor de algo). 

 

A los 5 y 6 años, los niños pueden recrear mecanismos y circuitos más complejos, así como construcciones que implican simetría y representan un modelo. Es decir, pueden construir un hospital que de verdad se parezca a un hospital. 

 

¿Qué materiales son los más recomendables? 

Como padres podemos apoyar a los niños en el juego de construcciones aportándoles materiales que sean seguros, accesibles, de dos y de tres dimensiones, y con diferentes propiedades, tamaños, desde materiales naturales, reciclados (como cajas de cartón, botellas...), sensoriales ¡o incluso magnéticos! 

 

Los que más nos gustan... inspirados en la pedagogía Waldorf

Te he hablado en el blog infinitas veces sobre la pedagogía Waldorf.

Ecobloques de madera (con corteza o sin) 

 

Edad recomendada: de 1 a 7 años. Se adaptan a las diferentes etapas del juego. 

 

Inspirados en los Juguetes Waldorf, los ecobloques son piezas de madera (obtenidos a partir de procesos de poda), cortados con precisión para facilitar el apilado en diversos niveles y con firmas irregulares naturales. 

 

Un material básico desde que empiezan con la exploración de bebés ¡y que recomiendo siempre!

 

Bloques de corcho BLOC

 

Edad recomendada: de 0 a 7 años. Se adaptan a las diferentes etapas del juego. 

 

Estos bloques de corcho natural, 100% sostenibles, permiten construir casas, castillos y torres, pero también se pueden convertir en teléfonos, barcos, coches o incluso animales. 

 

Son muy ligeros y transmiten a través del tacto, la vista y el olor, la experencia inimitable de los materiales naturales. 

 

Bloques con formas de colores de Grimm's

Edad recomendada: de 1 a 10 años según el material 

 

 

Los materiales de Grimm's ¡nos apasionan! Desde su famoso y versátil arcoíris hasta sus bloques de construcción de colores o mándalas. 

 

 

Son materiales que permiten hacer todo tipo de construcciones y montajes. Y se integran maravillosamente en el juego simbólico. 

 

Algunos de los que tenemos y que te he presentado en otros posts son el gran mandala de Goethe, el puzzle de los 4 elementos o los bloques escalonados que además sirven para el aprendizaje matemático. ¡Todos recomendables! 

 

 

 

 

Circuitos XYLOBA

 

Edad recomendada: de 5 a 10 años. 

 

Para los más mayores este es un magnífico material de construcción de circuitos que permite crear infinidad de recorridos diferentes, con piezas de xilofón intercambiables que generan melodías sencillas pentatónicas. Con numerosas variaciones de la secuencia se pueden obtener incontables posibilidades de frases musicales. 

 

 

Los que más nos gustan... inspirados en la pedagogía de Reggio Emilia

La pedagogía Reggio Emilia propone que los niños tienen capacidades, potenciales y curiosidad e interés en construir su aprendizaje; en comprometerse en interacciones sociales y negociar con todo lo que el ambiente les ofrece, el enfoque Reggio considera el ambiente como un maestro más. 

 

Bloques sensoriales 

 

Edad recomendada: de 2 a 7 años. Se adaptan a las diferentes etapas del juego. 

 

Estos bloques últimamente están muy de moda y no me extraña ¡son geniales!

 

Tienen varios pluses añadidos; aportan las formas básicas (cuadrado, rectángulo, triángulo y semicírculo), colores y diferentes materiales (líquido, arena, bolitas, los hay hasta de espejo). 

 

La combinación de madera de textura suave y el centro sensorial de colores brillantes son una combinación fascinante con una multitud de posibilidades para que lo utilicen niños de todas las edades. 

 

Un material genial para integrar con los anteriores o en la mesa de luz.

 

Play Plax

 

Edad recomendada: de 3 a 10 años. Se adaptan a las diferentes etapas del juego. 

 

Este personalmente es uno de mis materiales de construcción favoritos inspirados en Reggio Emilia. 

 

Es un juego de construcción atemporal que fue inventado ¡en los años sesenta! y forma parte de la colección permanente del V&A museum de Londres y del MOMA de Nueva York. 

 

El curioso diseño de las piezas con las ranuras permite hacer construcciones diferentes, y a S. le gusta especialmente conseguir nuevos colores superponiéndolos. 

 

Maravilloso material también para la mesa de luz.

 

 

 

Magna-tiles

 

Edad recomendada: de 3 a 10 años. 

 

¡Un juego de construcción chulísimo! Estas piezas translúcidas e imantadas permiten realizar todo tipo de construcciones con facilidad, ya que las piezas se atraen por magnetismo. 

 

Algunas piezas sugieren representar construcciones como el chasis con 4 ruedas para inventar vehículos o la puerta batiente para edificios. 

 

Al ser translúcidas, son ideales una vez más para la mesa de luz. 

 

 

 

 

Piezas magnéticas Power Clix 

 

Edad recomendada: de 3 a 10 años. 

 

En la línea del material anterior, estas piezas con formas geométricas son un sistema de construcción en 3D que permite explorar y construir infinidad de modelos de forma muy sencilla, a través de un sistema de imanes introducidos en las piezas, éstas se interconectan rápida y eficazmente unas con otras. 

 

Animales, edificios, naves y mucho más, el límite es la imaginación. Son los favoritos de S.

 

 

 

En todo caso, sea cual sea el material, para mí la premisa más importante que debemos respetar como padres y madres, es de dejar que los niños dirijan su propio juego, permitiendo que decidan qué y cómo hacerlo. 

 

Prácticamente todos los materiales que he citado en este artículo los puedes encontrar en Jugar i Jugar, pioneras en materiales de juego naturales y de calidad, no puedo dejar de recomendarlas. Puedes ver su sección de juegos de contrucción aquí. 

 

Y ahora dime... 

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