Espacios de juego

08/03/2011. Categorías: Propuestas Jugar i Jugar

Propuestas Jugar i Jugar

Espacios de juego

Hace ya algun tiempo, os hablamos del juego de calidad, uno de los principales motores de Jugar i Jugar.

Algunos factores determinantes del juego de calidad son el estado de conservación de los materiales y la forma como los organizamos. Esto tiene que ver con la dignidad y el valor que les otorgamos, con el respeto que trasmitimos a los niños y niñas y lo que sentimos por sus objetos de exploración y de juego.

Hoy queremos hablaros de cómo disponemos estos espacios de juego. Los padres y madres tenemos una responsabilidad y un reto importantes: retirar una parte de los materiales antiguos, organizar los nuevos, ubicarlos para conseguir unos espacios atractivos que inviten al juego espontáneo y creativo de los pequeños.

Creemos que los materiales y los espacios de juego tienen la misma importancia que los otros objetos y estancias del hogar; por eso ordenar, limpiar, decorar, es tan aplicable a nuestro dormitorio o al escritorio como a los estantes de los juguetes; a la ropa, la vajilla o los aparatos electrónicos, como al espacio en el que construyen un garaje para coches o una casa de muñecas. Sus herramientas de trabajo, de indagación y descubrimiento, son tan eficaces y útiles como nuestro ordenador portátil.

Queremos recordar también que los niños y niñas ocupan, utilizan y disfrutan de los espacios de juego cuando son espacios abiertos, sugerentes y adecuados a su estadio evolutivo y sus necesidades. Una propuesta para bebés, por ejemplo, podría ser así:

Hemos reunido algunas palabras útiles para revisar nuestros espacios de juego:

Orden. Tiene que ver con la ubicación de los juguetes, ordenados en cestos, cajas o contenedores pequeños que faciliten la diferenciación. Los contenedores grandes tienden a la mezcla i a la acumulación, mientras que los pequeños permiten ver el fondo, guardar menos volumen de objetos y no mezclar los contenidos. Orden simple, accesibilidad, evitar un ambiente muy cargado, y no olvidar que el protagonismo sea del niño, no del mobiliario.

Cantidad. Muchos de nosotros tendemos al exceso de oferta de materiales y juguetes. Los niños i niñas necesitan un número relativamente reducido de propuestas que les permitan indagar por sí mismos, y los materiales de los que puedan responsabilizarse. Una cantidad desmesurada no les aporta mayor curiosidad, ni más alegría, sino una saturación de estímulos que les desmotiva y les dispersa.

Conservación. Los objetos de juego (como nuestras herramientas de trabajo) son útiles si estan bien conservados. Si están rotos, faltan piezas, estan muy sucios o con desperfectos, los podemos reparar, limpiar o restaurar, en definitiva, cuidar de su buen estado de conservación.

Rotación. No todos los materiales deben estar disponibles en el espacio habitual de juego. Si observamos qué preferencias e intereses tienen cada niño o niña, podemos separar y retirar temporalmente una parte. Cambiar de vez en cuando los materiales, ubicación y usos del espacio es atractivo y abre la puerta a nuevas posibilidades.

Movimiento. En los espacios interiores, tendemos a olvidar o a considerar imposible ofrecer propuestas de movimiento. El movimiento es una de las principales necesidades de su desarrollo y, siendo un poco creativos, podemos incluír facilmente alguna opción en casa: hamaca, escalera, cuerda colgada, altillo con colchones, cojines de espuma polivalentes...

La expressión artística. El material de expresión plástica es un básico: papel y cartón, tijeras, lápices, ceras y pinturas, pinceles, papeles especiales, cola, cajas y envases reutilizables, o retales de cartones distintos, corcho, fieltro... Los niños exploran con gran profundidad a través de las manualidades, y a menudo se equilibran con actividad artística después de ratos de movimiento y juego más dinámico. Como en el resto de materiales, es preferible poca cantidad y de calidad que mucha abundancia de material poco sólido, y evitaremos acumular lapices rotos, ceras aplastadas o plastelina muy desgastada.

Os animamos a revisar vuestros espacios de juego y a hacer, poco a poco, pequeños cambios. ¡Seguro que vuestros hijos y vosotros os vais a sorprender!

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