JUGAR CON LA LUZ NATURAL

15/03/2017. Categorías: Crónicas del juego , Mirada pedagógica , Momentos de juego

La luz es uno de los elementos que más ha captado la atención del ser humano a lo largo de la historia: la comprensión del día y la noche; el paso del tiempo; la oscuridad... el humano ha creado historias y leyendas alrededor de la luz y la ha venerado y hecho sagrada por lo que es un elemento de vida.

El niño y la niña aprenden a través de los sentidos, se abren paso en el mundo jugando y experimentando, probando y comprobando. El descubrimiento del mundo luminoso está ligado al descubrimiento de uno mismo, del propio cuerpo, de los otros, del entorno, de los materiales... Se da de forma espontánea y aparece como una sombra o un reflejo en el techo que capta la atención de los más pequeños. Y no es de extrañar, ya que la luz juega con la estética, la maravilla y la belleza a su favor.

La vista, a pesar de ser uno de los órganos que se desarrolla con más lentitud, enseguida tiene la capacidad de detectar la luz o la no luz (excepto patologías), ya desde el vientre materno el niño nota la luminosidad del exterior.

Foto de Graham Crumb

De todos los elementos luminosos, sin duda, el más interesante es el Sol. Cada día hay luz, a veces los rayos penetran entre las nubes y otras veces estas son tan espesas que no lo permiten; pero siempre hay luz. Una luz que nos permite ver y jugar con todo tipo de situaciones.

Es muy probable que los procesos investigadores y de descubrimiento que realizan los niños sean una síntesis de miles de años de historia de la humanidad. Desde el juego con las sombras hasta la experimentación con los materiales más sofisticados, los niños investigan las propiedades de la luz y del color, se hacen hipótesis y comprueban los resultados.

Foto de  Mark Evans

Es habitual observar a un niño pequeño maravillarse por las sombras, o por los reflejos del sol... y ya no hay que mencionar la fiesta cuando se descubre un Arco Iris que se cuela por la ventana y decora el suelo.

Los mayores pisan sombras; hacen grandes espectáculos con una linterna y sus manos proyectando sombras; juegan a ver si pueden mirar directamente al sol; resiguen sombras en el suelo, en las paredes...; buscan la transparencia y la opacidad... se preguntan sobre el día y la noche y, como si estuviésemos en un mito griego, inventan historias de los porqués, hasta que encuentran respuesta a sus inquietudes; empiezan a entender el paso del tiempo, este ritmo diario y anual de nuestro planeta.

foto Què fas Carlota?

Años atrás la humanidad encontró en el sol las respuestas a sus dudas sobre el paso del tiempo: inventaron el reloj de sol; aprendieron a interpretar los caprichos de la Tierra gracias a las tonalidades que pinta la luz en el cielo. Consiguieron "el día eterno" con la invención de la bombilla...

El Sol! Una estrella, un elemento que multiplica y amplifica algunos fenómenos espectaculares y que da paso a la luz,  que condiciona y alegra nuestras vidas y  que nos acerca a compartir, a sentir, a pensar... que genera curiosidad y sorpresa... que es símbolo de la vida.

Jenny Silvente

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