EL JUEGO EN CASA DE BEATRIZ MILLAN

Jugar i Jugar Jugar i Jugar escribió esto el 28/12/2018. Categorías: Crónicas del juego

Llegamos a casa de Beatriz Millán un soleado Sábado a medio día. Martina y Julieta están expectantes, como todos los niños y las niñas a los que vamos a visitar nos miran con

cierta incredulidad cuando les explicamos que vamos a su casa para que nos cuenten ¿a qué les gusta jugar, con quién, dónde..?

En casa de Beatriz se respira orden y organización, es un piso pequeño y tenemos mucha curiosidad por saber cómo se desarrolla el juego en un hogar de dimensiones reducidas.

¡Vamos a ver qué nos cuentan!

Beatriz, ¿qué edades tienen Martina y Julieta?

Martina tiene 8 y Julieta 5, se llevan 3 años y un mes justitos y aunque tienen personalidades muy diferentes, la diferencia de edad ha sido clave para que engancharan

en el juego juntas.

Ser padres es un trabajo creativo, que obliga a los adultos a reinventarse día a día, ¿Hay cosas respecto al juego de tus hijas que has tenido siempre claras?

Sí, por ejemplo, en sus primeras navidades, Martina tenía 3 meses! Es la primera nieta y sobrina y puse “normas” sobre las cartas a los Reyes Magos para que nadie se volviera loco con mil cosas. También queríamos que en sus primeros años hubiera juguetes de madera o tela y evitar las pilas y el plástico, por ejemplo. Cuando fue creciendo lo que más le interesaba eran las pinzas de la ropa, los tupper de cocina, las pelusillas del suelo… en fin, cualquier cosa menos los juguetes.

Para nosotros también es importante que no tengan muchos juguetes y que haya una rotación constante. Si entra algo tiene que salir algo. En parte por sostenibilidad, en parte porque hemos observado que cuánto menos tienen, más y MEJOR juegan, y en parte por nuestro espacio reducido, claro!

¿Hay algo del juego de tus hijas que te preocupe?

Me preocupa que dejen de jugar ;)


¿Nos encantaría saber cómo se organiza el juego en vuestra casa y cómo os ha condicionado el espacio durante las diferentes etapas de juego de Martina y Julieta?

Bueno, nuestra casa ha pasado por taaaantas fases… es increíble como un piso tan pequeño y en teoría con tan pocas posibilidades ha podido cambiar tanto.

Hemos tenido los juguetes en el salón durante una temporada bastante larga, también en la habitación que ahora es su dormitorio, porque mientras durmieron con nosotros no

pusimos sus camas. Poco a poco todo fue migrando a la “Habitación del pánico” que utilizábamos de trastero, y ahora tienen allí su cuarto de juegos. No es nada Pinterest ni

diseñado a medida, pero es funcional y les permite tener un espacio propio y suficientemente amplio para que puedan jugar las dos.


Beatriz y su familia viven en un piso pequeño pero todo respira armonía y orden, ella es detallista y cuidadosa y nos da la impresión de que Martina, su hija mayor, en eso se le parece mucho. Cada cosa tiene un sitio y para Martina conservar ese orden es importante. Aquí la vemos jugando con sus ratoncitos, que le han ido llegando con la caída de los dientes.

Durante el juego, los niños y niñas canalizan emociones, vivencias y ponen en práctica muchas habilidades de todo tipo, como las sociales, de movimiento, etc. ¿Alguna vez te ha sorprendido el juego de tus hijas porque ves claramente que están canalizando o poniendo en práctica algo?

En muchas ocasiones, por ejemplo, la manera en la que tratan a los bebés. Cuando eran más pequeñas les daban tetita, les llevaban en brazos, o me pedían que se los atara al cuerpo con un pañuelo, como si los llevaran en fular. Hace no mucho escuchaba a Julieta jugar con sus barbies a que iban a clase de boxeo como yo llevo haciendo unos meses. Supongo que al final imitan a través del juego mucho más de lo que creemos, por eso éste tiene una importancia tan grande.

Martina nos muestra unos títeres de dedo que le regalaron hace tiempo. Nos sorprende la delicadeza con la que trata todo lo que toca, los niños son siempre una sorpresa y su juego, por consecuencia, también. El juego es como el ADN, único y correcto, cada niño o niña juega de acuerdo a sus necesidades y por eso el juego de cada uno es el que debe ser. 

Vemos que Martina y Julieta tienen personalidades muy diferentes, ¿eso se ve reflejado en su forma de jugar?

Muchísimo. Julieta es más de juego simbólico, Martina de juego estructurado, pero también creo que influye el tener hermanos con los que jugar, claro. Es mucho más

divertido hacer cocinitas entre dos que uno solo, y Martina tuvo que esperar a tener 4 años para que Julieta interactuara en el juego con ella ( o algo así!)

En los juegos de construcción se nota mucho lo diferentes que son. Mientras que a Martina le gusta seguir las instrucciones y tener “un reto” que lograr, Julieta coge piezas

de aquí y allá y crea su propio mundo. Son tremendamente diferentes, pero se complementan a la perfección a la hora de jugar.


Sobre la librería, hay una colección genial colección de Lego que han ido construyendo entre toda la familia, Martina me pregunta cuál quiero ver y baja la casa de las hadas para mostrármela.


Entre los 8 y los 12 años, el juego con piezas pequeñas toma mucho protagonismo, eso ocurre porque tienen ya tantas vivencias que necesitan material variado para representarlas y eso es fácil de conseguir con piezas pequeñitas. En esta franja de edad es cuando se convierten en verdaderos expertos y expertas en Mini mundos.

¿Qué es lo que más disfrutas del juego actual de tus hijas?
Verlas sin que me vean.

Ahora mismo contesto a la entrevista desde la mesa del comedor y las veo en su habitación jugando a que son mamá e hija (Julieta es la madre y Martina la hija) y están en el día de Navidad abriendo regalos. Me pasaría el día grabándolas, son momentos muy especiales. No siempre ha sido así, no quiero idealizar el juego entre ambas. Han tenido un tiempo de “adaptación” la una a la otra bastante largo, pero lo han conseguido juntas, amoldándose despacio, y ahora que reflexiono sobre ello, ver el proceso desde fuera y dejar que encontraran su ritmo ha sido precioso.

Últimamente se ha extendido mucho la idea de que los padres debemos jugar con nuestros hijos, ¿tu qué piensas sobre ello?

Justo esta pregunta me viene al pelo después de la anterior. A mi me gusta jugar con ellas a juegos de mesa, por ejemplo, pero no me pidas que juegue a las muñecas porque

me aburre soberanamente, y no lo disfruto.

Jugar es una manera de interactuar con ellas,
igual que es colorear juntos una mandala, hacer manualidades, leerles cuentos, o doblar una colada.

Durante una temporada me sentía culpable, pero creo que lo más honesto es explicarles qué tipo de juegos prefieres y cuales no y no forzar algo si no sale natural.

¿A qué jugabas cuándo eras pequeña?

Fui hija única hasta los 7 años así que mis juegos siempre eran de uno. Me gustaban mucho los puzles, dibujar, aprendí a leer muy pronto y devoraba los libros como ahora hace Martina. También me encantaban los playmobil y unos indios y vaqueros de plástico verde que venían en bolsas de “a kilo” y con los que pasaba mucho tiempo entretenida.

A Julieta le gustan mucho los dinosaurios y sabe mucho sobre ellos, aquí le explica a Carmen cuáles son sus favoritos y por qué.
Las niñas y los niños, cuando tienen un tema que les apasiona suelen llevarlo a diferentes ámbitos de su juego, leen sobre ello, miran imágenes, las representan en el juego simbólico, crean mini mundos. Algunos padres les preocupa esto porque su juego es aparentemente monotemático pero si observamos, nos daremos cuenta de que ellos cogen un hilo conductor que desarrollan en muchos ámbitos diferentes del juego en el que intervienen muchas habilidades diversas

¿Continúas jugando?

Claro, todos los días. La vida es un juego constante ;)

Me gustan mucho los juegos de mesa por ejemplo, y reconozco que soy bastante competitiva. Con el Dobble tenemos unas batallas piscineras muy divertidas

¿Tu juego de pequeña ha influido en tu actividad profesional?

Supongo que de algún modo sí. Recuerdo tener muchos libros por ejemplo, y ahora vivo rodeada de ellos y forman parte de mi trabajo.

¿Martina y Julieta juegan como tu lo hacías cuando eras pequeña? Sino, ¿qué ha cambiado?

Las dos conectan muy bien juntas cuando juegan, pero también juegan de manera individual de vez en cuando, y cuando esto pasa me recuerdan mucho a mi, porque cuando mis hermanos tuvieron edad de jugar, yo ya estaba en modo casi adolescente, así que de niña jugaba sola. Cuando las veo jugar juntas veo lo mucho que aprenden ( a respetarse, a esperar turno, a negociar a qué juegan, a hacer equipo cuando toca recoger…)y los recuerdos tan bonitos que están creando para el futuro y yo también vivo de algún modo lo que hubiera sido jugar con alguien de más o menos mi edad.


En el poquito rato que hemos convivido con ellas, nos hemos dado c uenta de que tienen mucha paciencia la una con la otra y eso se convierte también en mucha complicidad. Se dicen muchas cosas con la mirada y como dice Beatriz, dos personalidades tan diferentes hacen constantemente un ejercicio de observación, tolerancia y amor.

¿Qué condiciones de juego de tu infancia crees que harían más rico el juego de tus hijas?

Tenía menos juguetes que ellas, y aunque tampoco tienen una locura, creo que en el juego menos es más, sin duda.


Martina nos toca una canción en su pequeño piano y nos cuenta que ha tenido que practicar mucho para conseguirlo. Hay niños y niñas a los que un instrumento musical les despierta mucha curiosidad y sabemos de algunos y algunas que han descubierto una verdadera pasión por la música tocando un xilofón o un pequeño piano.

¿Crees que hay aspectos del juego de los niños que han mejorado respecto al de nuestra generación?

Creo que los padres tenemos más información sobre qué tipo de juguetes ofrecer a nuestros hijos y nos preocupamos más del origen y los materiales de éstos. Y aunque aún queda mucho camino por recorrer, tengo la sensación de que hay menos estereotipos a la hora de regalar juegos y juguetes para niñas y niños, por ejemplo. Ya no es tan raro ver niños empujando un carrito con un bebé por el parque, o niñas a las que regalan un kit de herramientas de bricolaje. Puede que las madres y padres de ahora estén más conectados con las niñas y los niños que fueron y conectan mejor con la infancia.


Julieta es fan de los dinosaurios, le gustan mucho. Aquí nos quería mostrar todos sujetándolos ella.

Por último, cuéntanos ¿por qué crees que es importante jugar?

Jugar es la base del aprendizaje, y no me refiero a conceptos concretos, que también (no es que sea muy fan de “el juego educativo”, pero hay materiales estupendos), si no al aprendizaje social.

Jugando aprendes a ponerte en el lugar del otro, y que los adultos del mañana aprendan empatía es clave para que creen un mundo mejor.

Ver todos los comentarios (1)

Nordic Bandits


09/05/2019 18:17:26

Beatriz es una persona encantadora, la conocemos desde hace ya años y hemos trabajado en alguna ocasión en otro proyecto y la verdad es que es una gran profesional tanto en su ámbito de comunicación y como madre. Encantador artículo!! Os dejamos nuestro nuevo proyecto que acaba de nacer y esperemos que sea tan grande como el vuestro algún día. Besos https://www.nordicbandits.com

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